Experimentación

La experimentación con animales es una conocida forma de uso animal. En esta forma de explotación animal, los seres humanos usan a los demás animales como herramientas y sujetos para experimentos de laboratorio con quienes probar medicamentos y procedimientos, muchos de los cuales jamás aceptaríamos probar en humanos—ni tan siquiera si ellos consintieran.

El motivo por el cuál el ser humano defiende el uso de animales para experimentación es que los demás animales “son muy parecidos a nosotros”. Como nosotros, ellos también respiran, también tienen corazón, ojos, nariz, boca, piel, también se entristecen, alegran, crean vínculos, aprenden y sienten emociones como miedo o alegría. Como dijo Tom Regan, pionero en la defensa de los Derechos de los Animales, ellos “no sólo están en el mundo, si no que además son conscientes de ello y lo que les ocurre, les importa”.

El veganismo defiende, pues, que a pesar de que el ser humano y el resto de animales son diferentes en muchos aspectos, comparten ciertos intereses como el interés en no ser sometidos, forzados ni usados para beneficio de otros.

Las razones que nos llevan a rechazar la experimentación no consentida en seres humanos, son las mismas que nos llevan a rechazar la experimentación con animales. Por lo tanto, desde el veganismo, siendo éste la base fundamental de los Derechos de los Animales, se rechaza cualquier forma de experimentación con animales.

Desafortunadamente, todos los medicamentos deben someterse a pruebas con animales antes de que puedan ser probados o utilizados en humanos. Esta es una decisión tomada por los científicos y, en consecuencia, es algo que el resto de personas no podemos controlar. Eso significa que, a diferencia de lo que ocurre con otras formas de uso animal como la comida o la moda donde los consumidores pueden decidir entre productos veganos o no veganos y donde su salud no se ve comprometida por su elección, en este caso no existe alternativa posible. Al consumir un medicamento, uno no fomenta ni promueve el uso de animales para experimentación.

Algunos medicamentos, sin embargo, contienen productos de origen animal. En este caso, y siempre que eso sea posible, debemos tratar de encontrar alternativas veganas.

¿Qué sucede si no podemos encontrar las alternativas que necesitamos? ¿El hecho de que no tengamos alternativa vegana a ciertos medicamentos o procedimientos significa que no debemos usarlos o que no debemos someternos a ciertos procedimientos médicos, poniendo con ello en riesgo nuestra vida o salud?

No, no significa eso. Nadie está moralmente obligado a poner en riesgo su vida ni su salud.

Sin embargo, sí significa que debemos tratar de usar medicamentos que no contengan productos de origen animal siempre que eso sea posible.

Las cápsulas, por ejemplo, tienden a no ser veganas ya que están hechas con gelatina. Las tabletas con sacarosa generalmente contienen lactosa. Líquidos y otras formulaciones solubles tienden a ser veganas. Siempre debemos tratar de encontrar alternativas veganas y cuidar nuestra salud comiendo de forma saludable y haciendo suficiente ejercicio.

Y, por supuesto, debemos ser veganos y promover el fin de toda forma de explotación animal.


Hazte vegano. Promueve el veganismo.