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La mayor parte de organizaciones animalistas no promueven los Derechos de los animales, sino el llamado Bienestar Animal. Si aún no sabes cuál es la diferencia entre ambas posturas, aquí puedes ver una breve explicación.

Gran parte de las diferentes formas de activismo que observamos hoy en día, e incluso aquellas que son llevadas a cabo por personas veganas y con buenas intenciones, promueven la idea de que el problema de nuestra relación con los demás animales es la forma en la que los tratamos; que el problema es el sufrimiento.

Los dos tipos de campaña que observamos son las siguientes:

1. Campañas de bienestar animal
2. Campañas monotemáticas


Las campañas de bienestar animal, a veces llamadas “bienestaristas”, son aquellas que pretenden buscar una “mejora” en las condiciones bajo las cuales son explotados los animales. Es decir, no cuestionan la explotación animal en sí misma sino que simplemente pretenden conseguir modificar las condiciones en las que los animales viven o son matados por considerarse que son condiciones crueles o innecesarias.

Las campañas monotemáticas son aquellas que pretenden conseguir el fin de una forma en particular de uso de animales. Por ejemplo, las campañas contra el foie gras. Al igual que las campañas de bienestar animal, no cuestionan la explotación animal en sí misma sino que simplemente consideran que hay ciertas formas de uso de los animales que deben desaparecer o modificarse defendiendo que son crueles o innecesarias.

(Podéis ver un vídeo explicativo sobre estos dos tipos de campaña y porqué son problemáticas aquí.)

Como podéis observar, ambas se centran en el trato. Ambas campañas destacan la crueldad de lo ocurrido como razón para modificar o eliminar cierta actividad y no el uso y cosificación del animal.

Por lo tanto, ninguna promueve el fin de toda forma de uso animal, o lo que es lo mismo: ninguna promueve el veganismo.

Así pues, y en coherencia con las ideas que fundamentan los Derechos de los Animales, las personas veganas abolicionistas no promueven campañas de bienestar animal ni monotemáticas.

Su defensa de los animales cuestiona toda forma de uso animal. Independientemente de cómo se trate a un animal, su uso está injustificado puesto que debemos respetar el derecho de todos los individuos a no ser considerados propiedad de otros individuos.

El veganismo no busca conseguir jaulas más cómodas, ni muertes menos dolorosas, sino que busca la emancipación de los animales del sometimiento por parte del ser humano.

El activismo vegano, al que por claridad llamaremos vegano abolicionista aún siendo redundantes, trata de promover estas ideas a través de la educación no-violenta.

Las formas de llevar esto a cabo son tantas como podamos imaginar. Desde la música, la escritura, el arte, la realización de charlas y conferencias sobre veganismo, la creación de contenido audiovisual, eventos sobre veganismo, talleres de comida vegana donde se hable sobre veganismo, hasta el simple hecho de hablar en nuestro día a día con otras personas sobre los Derechos de los Animales.

Las posibilidades son infinitas, sin embargo hay algo que aplica para todas las actividades y formas de defensa de los animales igual en todas:

Si la idea que pretendemos promover es que “el trato/sufrimiento no es el problema”, no debemos llevar a cabo actividades o campañas que den a entender lo contrario.


Hazte vegano. Promueve el veganismo.